La Casa 4, también conocida como el Imum Coeli o "fondo del cielo", simboliza la base de nuestra vida. Representa nuestras raíces, el hogar, la familia y nuestros ancestros. Es el espacio sagrado de nuestro mundo interior, nuestro refugio privado y el lugar donde buscamos seguridad emocional y nutrición. Esta casa habla de nuestra infancia, la relación con uno de nuestros progenitores (tradicionalmente la madre o la figura más nutricia), nuestro sentido de pertenencia y cómo construimos nuestro propio hogar, tanto físico como emocional. Es el ancla que nos conecta con nuestro pasado para poder edificar nuestro futuro. También se relaciona con los bienes inmuebles, el final de la vida y el legado que dejamos a nivel familiar.
Con Capricornio en la Casa 4, el hogar puede sentirse más como una responsabilidad que como un refugio. La infancia pudo estar marcada por la disciplina, la exigencia o una sensación de frialdad emocional. La seguridad no viene del afecto, sino de la estructura y el deber. Estas personas a menudo se convierten en el pilar de su familia y encuentran un profundo sentido de orgullo en construir un legado familiar sólido. La presencia de Urano en la Casa 4 habla de una base inestable o poco convencional. La infancia pudo estar llena de mudanzas inesperadas, eventos familiares súbitos o un ambiente doméstico muy diferente al tradicional. Existe una necesidad de liberarse de las ataduras del pasado y de las expectativas familiares.
Mis raíces sostienen todo lo que soy.
El hogar verdadero vive dentro de mí.